Imágenes de Puerto de la Cruz

En cada lugar encontramos cosas, espacios y lugares que le hacen ser propio, particulares y que le dan identidad. La forma de las calles, las casas y sus elementos pueden ofrecernos una lectura de la gente de ese lugar. Y aquí una galería de lo que he podido descubrir.

Relato del viaje a Puerto de la Cruz

Nos ha sorprendido el viaje al Puerto de la Cruz por su belleza natural y los contrastes entre territorios. Ciudad, es parte de la provincia de Tenerife, una isla que debe su existencia a la presencia del Teide, volcán con una altitud de 3.7182 metros sobre el nivel del mar y 7.500 metros sobre el lecho oceánico. Posee el pico más alto del país y es el tercer mayor volcán de la Tierra desde su base en el lecho oceánico. La altitud del Teide convierte además a la isla de Tenerife en la décima isla más alta del mundo.

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La llegada al hotel nos sorprendió, negativamente, cuando se nos comunicó que el hotel no ofrecía wifi y, quien qusiera debía pagar la suma de 10 euros diarios. Un abuso descarado. Dicho hotel es el Be Live Adults Only Tenerife.

El volcán forma parte del Parque nacional del Teide, declarado Patrimonio de la Humanidad desde el 2007. El viaje a dichos parajes fue parte de una excursión que nos llevaría desde el Puerto de la Cruz hasta la cima del volcán, siguiendo luego la ruta de Masca, Garachico y terminando en Icod de los Vinos donde está el Parque Drago en referencia al árbol mas antiguo de la isla.

En la falda del Teide comienza en Parque nacional poblada del pino canario, una conífera endémica de las Islas Canarias que, gracias a la resistencia a las altas temperaturas del volcán y los incendios, le ha permitido sobrevivir a la largo de siglos y milenios hasta convertirse en una especia única.

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Normalmente el bosque está cubierto de nubes, pero en el día de la excursión estaba un día espléndido que nos permitió hacer un viaje luminoso.

Tras el bosque el paisaje era árido y seco, que antecedía al cráter del volcán, cuya base posee una amplitud de más de 90 kilómetros de diámetro, por el cual atraviesa una carretera transitada por los numerosos turistas, en su mayoría procedente de los países del norte europeo (finlandeses, islandeses, noruegos, alemanes, etc.).

Ya dentro de la zona del Teide pudimos disfrutar de un paisaje único, como se puede ver en la galería dedicada al mismo. Luego seguimos por una carretera sinuosa y peligrosa, hasta llegar al pueblo de Masca, perdido entre las montañas. Desde aquí seguimos la ruta hacia la costa hasta llegar al pueblo de Garachico, cuya historia es digna de conocerse.

La zona donde se asienta el municipio de Garachico se encuentra habitada desde época guanche, habiendo sido parte del antiguo reino o Menceyato de Icod. Durante los siglos xvi y xvii, Garachico se convirtió en el principal puerto de la isla. De él zarpaban navíos cargados de vino y azúcar hacia América y Europa, lo que hizo progresar económicamente a la población garachiquense. En el pasado fue un puerto complementario que unía sobre todo los importantes de Villa Apurón, Santa Cruz y de La Luz y Las Palmas con la Península y América. puerto-de-la-cruz-289

En 1646 un corrimiento de tierras, procedente del volcán de la Montaña negra, terminó con la vida de cien personas y hundiendo también cuarenta barcos. Cómo se se puede comprobar en la foto, todavía está la presencia de aquel corrimiento de lava y piedras.

Luego visitamos en pueblo Icod de los Vinos, donde se encuentra el Parque que lleva el nombre de un arbol milenario: el Drago.

parque-del-drago Tras visitar este pueblo regresamos a Puerto de la Cruz. Un día luminoso y caluroso que nos permitió disfrutar de un paisaje inigualable.

El siguiente día lo dedicamos a contemplar el Jardín botánico, un viejo espacio dedicado, desde antiguo, a la aclimatación de las plantas que llegaban desde América Latina y otros lugares del mundo. También pudimos disfrutar de las playas, cuyas arenas negras como el carbón, cuyas aguas y clima son un reclamo para el turismo.

Puerto de la Cruz. La ciudad y sus playas

En su día, el Puerto de la Cruz fue denominado “Puerto de la Orotava“, por ser el principal punto de embarque del referido valle, aunque ya desde finales del siglo XVI se le denominaba también como Puerto de la Cruz, por haber plantado los nuevos colonos en el recién construido muelle una cruz.
Sus habitantes son conocidos como portuenses, y en algunos casos se les generaliza como «ranilleros», pero originalmente este gentilicio pertenecía solamente a los del barrio de la Ranilla, dentro del mismo pueblo, y de fuerte tradición pesquera.

Lo que más me llamó la atención fue las negras arenas de la playa y la presencia de la petrificación de la lava volcánica, `presente en toda las Islas Canarias, por ser volcánica su origen.

Visita al Jardín botánico de Puerto de la Cruz

Galería dedicada a la visita del Jardín botánico de Puerto de la Cruz, existente desde hace más de dos siglos. Su nombre oficial es el de Jardín de Aclimatación de La Orotava, cuyo nombre proviene del antiguo Puerto de la Cruz que pertenecía al municipio de La Orotava, o Puerto de La Orotava, conservándose el nombre original, lo que en ocasiones lleva a confusión su situación.

El “Jardín de Aclimatación” tiene sus orígenes en una orden de fundación de 17 de agosto de 1788, por parte del rey ilustrado y absoluto Carlos III de España de 17 de agosto de 1788, y también por la cual los científicos recolectores en las colonias españolas del Nuevo Mundo debían de reunir plantas exóticas en este jardín, y después de un periodo de aclimatación, posteriormente trasladarlas a sus jardines reales de Madrid y Aranjuez.

El Jardín de Aclimatación de La Orotava, era pues, tras el Real Jardín Botánico de Madrid, que también poco antes fue fundado por orden del rey Carlos III, el segundo jardín botánico de España.

El proyecto continuó con la búsqueda del emplazamiento más apropiado, donde instalar el jardín, de lo cual se encargó Alonso de Nava y Grimón, VI. Marqués de Villanueva del Prado (1757-1832). El terreno fue un regalo de Don Francisco Bautista de Lugo y Saavedra, Señor de Fuerteventura.